Mis Escritos
ENSEÑANZA
“Enseñar, formar y transformar, son las mas grandes obras que una mujer o un hombre pueden hacer a quienes aman”
Encontré una vez a un hombre, pero no de género sino de esencia. De esos a los que el título de hombre no le queda grande. HOMBRE con mayúscula.
Un hombre que era un guerrero vital, de esos que luchan para estar bien y para que los que están cerca a él lo estén también. Un hombre positivo para quien no hay obstáculo más grande que sus sueños.
Un auténtico mensajero de la sabiduría de la vida.
Y preguntéle yo animado… ¿Por qué eres así…? luchador, incansable, victorioso. Orgulloso de su tarea y virtuoso del amor. ¿Por qué eres así…?
Bajando su mirada, porque alta la tenía me respondió: Soy solamente un hombre que es feliz. Soy hijo de una madre soltera, pero de una madre que confió en Dios y que fue la mejor maestra de lo que ahora soy.
Que no me enseñó con palabras, sino que su mejor cartilla de instrucción, fueron las principales y únicas armas que posee el ser humano para influir en el comportamiento del otro y poder así transformar su vida.:
El Ejemplo y el amor.
AMABEM
NO QUIERO HELADO DE LIMÓN.
“Aunque todo el mundo elija lo mismo, este no es un parámetro que indique que precisamente aquello te tiene que hacer feliz.
Aunque todo el mundo se ponga de acuerdo para decir: “ Es de noche”. Tú, disfruta sabiendo que es medio día, porque sientes que los rayos del sol están empapando tu rostro.
Ellos son mayoría, pero tu vives en la verdad”.
Un papá va con su hijo a una heladería y le dice…
- “elige el sabor de tu helado”
- “chocolate”, Respondió el niño.
El padre le dice:
- ¿Porqué siempre chocolate, porque no puedes pedir un sabor distinguido y elegante como el limón, qué acaso no sabes que es un sabor muy elegante y que las personas mas importantes del mundo, siempre piden helado de limón?
El niño responde:
- No elijo helado de limón porque es ácido y me hace arrugar el rostro. Elijo chocolate porque me hace sonreír y ser feliz.
A todos no nos gustan las mismas cosas y de hecho no son las mismas cosas las que buscamos, además todos no hallamos la misma riqueza en las cosas que hallamos. Si un hombre halla una vasija de barro con extrañas marcas medio metro bajo tierra, en el lugar donde hace muchos años existió una civilización indígena… pero su trabajo es la agricultura o cavar para hacer pozos profundos, para el talvez no significará una riqueza, mientras que si es hallada por un antropólogo o un arqueólogo, ellos sabrán descubrir todo su valor.
Hacia donde queremos ir no nos sirven todos los caminos, por ello en los terminales Aéreos y terrestres existen rutas definidas para llegar a distintos sitios. Si vas al norte el camino mas errado es el que conduce al sur… Decía el sabio Plauto en
Si un hombre va a buscar manzanas por un sendero lleno de naranjas y otro va a buscar naranjas en un tramo lleno de manzanas; sencillamente los caminos de los dos están equivocados y los dos están tristes contemplando la felicidad del otro.
Tú esfuérzate por buscar tu camino y ser feliz con aquello que realmente te dé felicidad… porque muchos pueden ser felices con helado de limón, pero tú no, porque lo que realmente te hace feliz es el helado de chocolate.
MANUEL AZULEJO
En una lejana granja, corriendo tiempos de magia, sucedió una famosa recolección de semillas. Las cuales fueron puestas en un saco y llevadas a un granero.
Las semillas se hicieron amigas en este recién fundado mundo del costal. Y de tal modo aprovecharon para conocerse, para realizar reuniones sociales, se acompañaban al salón de belleza, al club, iban de compras o a cine, iban de rumba o al gimnasio y les gustaba mucho Jugar X-Box.
Unas Semillas organizaron una gran banda y con su música iban ensordeciendo a todos en la radio y en los conciertos.
Hasta hubo unas semillas que idearon la forma de inventarse allí, el complejo mundo económico bursátil y de mercados; había semillas ricas y semillas pobres.
En fin, estaban tan conformes con el ruidoso y concurrido mundo que habían creado, de autopistas de información, aeropuertos y parques; que poco interesaba el para qué estaban en el saco, cual era su misión y ni siquiera les interesaba saber que clase de semillas eran, solo les servía saber que con todo y su mundanal ruido eran “felices”.
Un buen día de esos soleados en que no quieres levantarte de la cama; el dueño de la granja sacó a una de las semillas y la llevó a un frasco donde la puso sobre un algodón y este hecho generó las más airadas protestas de parte de la semilla.
- ¡Oye qué te crees tú, que me apartas de mis amigas y me pones aquí con este algodón reseco y descortés que no conozco y que ni me habla, te lo advierto llévame de nuevo con mis amigos y familiares, porque aquí estoy muy SOLA y me aburro… este frasco me deprime y aquí no tengo Internet, ni tele, se me acabaron los minutos del celu… y no venden tarjetitas, me quiero morir… esta soledad me va a matar¡
Al cabo de los días, de la semilla empezó a nacer un brote y el hombre la tomó y la sepultó en tierra. A este hecho, la semilla gritaba con todas las fuerzas de su alma:
- ¡Oye tú, granjero ignorante, devuélveme a mi mundo, a mi circulo social, devuélveme con mi familia y con las semillas que quiero, no me entierres ¡es que acaso ¿me ves muerta para que me sepultes?, no me dejes así en este lugar frío y oscuro. ¡Dios, qué fue lo que hice para merecer esto¡
Al transcurrir los días la semilla veía como el brote era más grande y cómo su piel empezaba a podrir y sentía que moría.
Entonces lo entendió…
- ¡Ah claro, yo soy una semilla, una semilla de trigo y debo estar aquí sola para que desde mi SOLEDAD pueda dar mucho fruto¡
La pequeña ignoraba que era una semilla de trigo y además, no sabía que de una semilla pequeña de trigo nacen mas de 1000 semillas más.
Ahora ponte en el lugar de la semilla y sabrás que vives en un mundo de mucho ruido y en el cual desesperas cuando queriéndolo o no te encuentras solo, porque no has descubierto que eres una mina de talentos y de riquezas que no ha sido descubierta, que como ella tal vez no sabes quien eres. No sabes que eres una semilla de la cual pueden brotar los más grandiosos frutos.
Tómate tu tiempo para estar SÓLO, para morir al ruido, verás lo mucho que descubres en ti.
Semilla es sinónimo de vida y muchas son las cosas que pueden recibir vida de ti. Si descubrieras el valor de la soledad, cuantas cosas que podrían hacer feliz a la humanidad que ha olvidado sonreír: Obras artísticas, descubrimientos, escritos, novedades.
Atrévete a vivir dando vida mientras mueres. Atrévete a pasar a la historia no como alguien que murió hace siglos sino como alguien que vivirá para siempre.
Sé como la semilla y vive del tal modo que cuando te hayas marchado de este mundo tengamos que olvidarte a la fuerza y tu nombre sea algo que resuene en los corazones y en los libros de historia y no sea algo que el tiempo borre sobre una yerta lápida.
Y recuerda lo que dice el cantante de Dios: “Todos los hombres mueren, pero no todos los hombres viven”
AMABEM
Y un domingo cualquiera, en la mañana se tensó una cuerda floja entre dos edificios de 70 pisos.
De pronto las estaciones de radio locales empezaron a anunciar que el mejor equilibrista del mundo iba a cruzar sobre ella y a realizar proezas increíbles, por tal motivo se invitaba a toda la gente de la ciudad a verlo y a apoyarlo en sus acrobacias.
Llegada la hora cero para el espectáculo, apareció el hombre; que en efecto era el mejor equilibrista del mundo, un loquito flaco, de cabellera recogida y personalidad alegre, que tenía varios record de atravesar la cuerda floja sin red de protección.
Abajo permanecían inmóviles, con la cabeza hacia atrás y los ojos puestos en el cielo, parados como estatuas… 1346 personas, que habían venido a ver la exhibición.
De pronto el hombre toma un micrófono y le grita a la multitud:
¿Cuántos de ustedes confían en mis capacidades y creen que puedo pasar? Levanten sus manos… y 1346 personas levantaron sus manos y gritaron… ¡Creemos en ti¡
El hombre se lanza y logra pasar. La multitud responde con un gran aplauso.
Luego pregunta ¿cuantos creen que puedo repetirlo, pero esta vez llevando en cada una de mis manos, dos ladrillos?
La voz de apoyo se reduce a la mitad. 673 gritaban “creemos en ti”, los demás callaban y hasta se iban yendo mientras rezongaban: “yo no voy a estar aquí parado para ver como se mata ese tipo”.
Y el hombre se va con los ladrillos en sus manos y lo logra. La concurrencia aplaudió sorprendida.
Pasado esto pregunta el equilibrista: ¿Cuantos creen que puedo repetir la hazaña, pero esta vez con tres ladrillos en cada mano y tres en la cabeza?
La voz de apoyo se redujo a 100 personas que le decían: “confiamos en que puedes hacerlo”
El hombre se lanzó y logró pasar.
Luego preguntó, ¿cuantos creen que puedo pasar con los mismos ladrillos pero con los ojos vendados? El apoyo se redujo a 10 que confiaban en las capacidades del hombre.
Los niños apretaban fuerte la mano de sus papás, un hombre golpeaba arrítmico y nervioso una botella con un palito y una joven masticaba un chicle con tal fuerza y agitado ritmo que parecía perdería la mandíbula. Cuando todos esperaban entre suspenso a que el hombre cayera, este empezó a caminar por la cuerda y logró pasar al otro lado.
Nuevamente se oyó el aplauso.
Finalmente preguntó ¿Creen que podría yo aumentar el peso de los ladrillos y cargar 30 entre mis brazos e ir vendado? Y el apoyo se redujo a 1 hombre que era su mejor admirador y gritaba con euforia ¡vamos tu eres el mejor, yo confío en ti¡ y le dijo el equilibrista al hombre pues bien, lo que vamos a hacer es lo siguiente, ya no voy a pasar ladrillos, sino que llevando mis ojos vendados, pasaré la cuerda con usted alzado en mis brazos. La multitud enmudeció miró al equilibrista y cuando voltearon para ver al hombre, notaron como este iba volteando en la esquina a la velocidad de un ratón que acaba de robar un trozo de queso.
Confiar nos resulta fácil, cuando al hacerlo no exponemos nada de lo que queremos, pero cuando nos vemos avocados al riesgo de perder nuestros tesoros más grandes, notamos con tristeza y miedo que confiar se hace casi imposible y es cuando preferimos huir o guardar nosotros mismos aquello que no nos gustaría perder, aún sabiendo que las personas en quien decidimos no confiar están capacitadas para guardar nuestros intereses.
AMABEM
EL INCENDIO
Y hacía tanto calor aquel medio día en ese pueblo, que podía pensarse que las piedras saltarían de un momento a otro en el camino y que las gallinas pondrían los huevos talvez ya cocidos. Fue esto tanto que exclamaba un viejo “No había sentido tanto calor en este pueblo desde los años en que mi amo el cura decía la misa de espaldas y en latín”
De pronto una asustada voz grita, con el poco aliento que el calor del sol le robaba y que sólo una fría limonada con panela podría devolver.
- ¡Se incendia la casa de doña Rita!
Los vecinos corrieron con baldes, que llenaban en el río; ese mismo río que en invierno llegaba a humedecer las cabeceras de las camas, que traía en las manos de su caudal regalos curiosos a los niños del pueblo y acobardaba a todos por igual.
Llamaron a los bomberos y quienes tardarían en llegar mas de lo que tarda el niño Dios cuando aún es Febrero.
En el piso superior de la casa que empezaba a ser abrasado rápidamente por las llamas y sofocado por el humo que producían las cosas quemadas en el primer piso, estaba una anciana, doña rita y con ella una pequeña niña llamada Angie Natalia, que juntas se asomaban a la ventana que daba a la calle.
Un hombre llamado Libardo desde abajo gritó:
- “¡Tírate Angie¡”. La niña vio los ojos del hombre, sus brazos que se tendían para recibirla y sin pensarlo dos veces se tiró y el hombre la recibió segura en sus brazos.
Luego dijo a la mujer.
-“¡Tírese doña Rita!”. Y la mujer por más que lo intentaba no podía hacerlo.
La gente la animaba y ella no accedía. En ese tire y afloje, llegaron los bomberos, que ascendiendo con una escalera hasta el piso superior lograron rescatar a la mujer que si hubiesen pasado un par de minutos mas habría muerto ahogada por el humo o quemada por las llamas.
Cuando cesó la emergencia vinieron a reparar en todo lo que había pasado y todo cobró lógica.
Angie Natalia era
Era
Confianza es el arte de poner o arrojar en manos de alguien lo más preciado que tenemos, como nuestra familia, nuestra casa, nuestras cosas, nuestra propia seguridad y hasta nuestra vida.
Cuando la confianza se pierde jamás se puede recuperar.
¿En manos de quien te dejarías caer, porque sabes que te va a recibir y no te dejaría golpearte contra la calle y a quien recibirías tu sin dejarle caer? Pues con esas personas hay confianza y es el tesoro que no debes dejar que nunca se pierda entre tu y ellos.
AMABEM
DOS HOMBRES LLORARON
“Estoy Viendo Un Río De Lagrimas, lagrimas azules y blancas de azulejos y tominejas, que descienden de la montaña y caen raudas al mar”
Cuentan los que aun cuentan con voz orgullosa y tímida, historias y viajes… hombres y mujeres que seducen y enamoran al viento con sus cuentos… cobertores tejidos de olorosas palabras que cubren el frío corazón de quien ya no sueña, ya no ama… Cuenteros que cuentan lo que importa, contadores de historias que la mordaza de las balas no han podido silenciar.
Esos cuerdos locos con su voz que hace plañer o reír… me contaron que un día vieron a un enmascarado hombre; orgulloso, inflexible y endurecido, que por la calle a todos gritaba: “soy un hombre y los hombres no lloran, yo no lloro, yo no lloro y yo no lloro, por que soy un hombre y nada me puede vulnerar; nada consigue hacerme llorar, no he llorado, no estoy llorando y nunca voy a llorar…Esto prueba mi madurez”
Y así continuó por cada sitio repitiendo su pregón; a cada niño, a cada hombre, a cada caminante y a quien se hallara sentado, a cada mujer y cada flor.
Llegó a su casa y encontró que no tenía con qué entretenerse, pues la energía se había marchado.
Aburrido en su cama echó mano de lo primero que encontró… un libro grueso y de pasta negra y pensó: “leeré un poco”… abrió donde primero las manos y la “Diosidencia” lo llevaron y sucedió lo inesperado… se rompieron en mil pedazos sus ideas sobre los hombres y las lagrimas… su mascara de piedra cayó al piso y como las ideas, también se rompió, inevitablemente sus lagrimas corrieron tormentosas.
¿Qué libro era aquel?
Las frutas cuando maduran ablandan su esencia y al ser heridas, de su interior brota jugo, ¿Por qué piensa usted que al madurar debe ser duro y nunca dejar brotar de su interior las lagrimas que muestran que siente y que algo le duele?
Recuerde que lo primero que hizo cuando llegó al mundo fue llorar.
El llanto fue signo de un nuevo nacimiento, si usted llora hoy algo nuevo está naciendo, más algo viejo está muriendo. Deje que algo nuevo nazca para ser mejor.
No existe nada más triste que ver llorar a un hombre mientras este se niega a dejar correr sus lágrimas... No hay duda que dicho hombre está muriendo y Jesús nuevamente estará llorando por que le ama… ah! y a propósito esa vez que Jesús lloró lo hizo por Lázaro, el amigo que había muerto y que tanto amaba.
“Negarse a llorar no es ser maduro, ni ser hombre, porque el mas grande y maduro de los hombres, también lloró… deje sus motivos y llore hoy para reír mañana, pues el llanto limpia, sana y libera”
MANUEL AZULEJO
“Las lagrimas son la sangre del alma” San Agustín.
BUSQUE LAS MANZANAS QUE LO HARAN FELIZ
Un hombre se fue al campo a recoger manzanas porque siempre lo había soñado y sabría que con eso sería feliz.
Mientras avanzaba notaba que a su alrededor solo había árboles de naranja, todos cargados de fruto.
Con miedo de quedarse sin hacer nada y de no tener que comer en la noche, se puso a recoger naranjas al ver que no había las manzanas que lo harían feliz. Pero con cada naranja que recogía notaba que su frustración crecía y guardaba la esperanza y el sueño que de pronto terminarían las naranjas y aparecerían los árboles de manzana.
En ese momento se encontró con una joven que recogía naranjas y era muy feliz haciéndolo y lleno de curiosidad le preguntó:
¿Eres feliz recogiendo naranjas?, ¿No entiendo cómo alguien puede ser feliz si no recoge manzanas?
La muchacha respondió:
Soy feliz recogiendo naranjas porque es lo que más me produce alegría, es lo que he soñado hacer desde pequeña y se nota que a ti no te produce el mismo gozo.
Busco manzanas para ser feliz, pero solo he hallado naranjas; dijo el hombre.
Pues, triste y sin vivir te quedarás si continúas aquí porque este es un cultivo de naranjas, el cultivo de manzanas se encuentra a tres kilómetros de aquí, bajando por la orilla del río.
Cuando usted se queda fijo en una realidad por no quedarse sin hacer nada o solo lo hace por sobrevivir; usted se arriesga a vivir; pero no a vivir feliz.
Si usted no trabaja por sus sueños, estos empezarán a desvanecerse y cuando decida despertar y quiera hacer lo que lo hará feliz, lo que puede hacer bien, aquello para lo que usted tiene el don, aquello que usted sabe que es bueno y que le permitirá vivir dignamente y en felicidad y que usted gustoso lo haría sin cobrar un solo peso; talvez ya sea tarde.
Si no arranca ahora, cuando despierte, puede quedarle poco tiempo.
Despréndase de seguridades falsas, arriésguese un poco, confíele sus planes a Dios, póngale actitud de triunfador, acepte los sacrificios que se presenten y empiece a disfrutar los beneficios de la vida de triunfador.
AMOR ES LIBERTAD.
Un niño tenía un pajarito en su jaula y el ave le dijo un día.
- Déjame ir a volar libre, soy un ave y mi esencia es volar.
El niño contesto:
- no puedo hacer eso.
Y el pajarito preguntó:
- ¿Por qué?
- Porque te amo y si te pierdo ya no tendré a quien amar y mi vida perderá sentido. Porque la melodía de tu canto alegra mi vida y tu colorido plumaje le da vida a mi balcón.
Respondió el pajarito.
- No es cierto que me ames, crees que lo haces mas no es así; porque lo único que quieres es servirte de aquello que te doy, no me amas a mí sino a mis cualidades. Sólo quieres tener un ave esclava que cumpla tus caprichos.
Amor es felicidad, si me amaras querrías que yo fuera feliz, así supieras que mi felicidad no eres tu, buscarías que yo fuera feliz así no estuviera contigo. Déjame ir porque amor es libertad, déjame ir como prueba de tu amor y yo por mi fidelidad prometo probarte el mío.
Creyendo entender las palabras, el motivo y la razón; tembloroso el niño sacó a su pajarito de la jaula y lo lanzó al aire donde vio que un par de alas abiertas hondeaban con desespero y pasión rayando en la locura; mientras sentía que con cada aleteo se le iban alejando pedacitos de su corazón, que caían pues no eran aleteos simples sino duros martillazos a su corazón que se derrumbaba.
El ave se perdió en la inmensidad y el niño lloró inconsolablemente con la mirada nublada por las lágrimas y siempre puesta y firme en la jaula abierta y ahora sin habitante.
Vencido por el cansancio y la tristeza cayó en brazos del dios de los sueños y así transcurrió la noche hasta la mañana donde despertó en medio de un concierto de aves en su ventana. ¿Aves? Si, la que había dejado ir a volar libre y muchas otras que se hicieron amigas del neo-libre pájaro y a quienes él persuadió y reunió para ir a llevar un fresco concierto mañanero con cara de serenata, a la ventana de aquel que por fin había comprendido que el amor y la amistad deben dejar volar libre el corazón de aquellos a quienes se ama, si se quiere recibir cada mañana la dulce melodía de su libertad trinar en la ventana de nuestra alma.
Un ave cautiva no puede volar libre porque los alambres de la posesiva jaula que le encierra le impiden desplegar la libertad de sus alas al viento para conquistar sus sueños y todo aquello que quisiera tener.
Libérese de amores posesivos y ame al otro dejándolo ser libre.
Sea como el niño y deje libre; sea como el pájaro, pida libertad y vuele sin fronteras, recordando que la fidelidad te pedirá volver hasta aquel balcón donde está esperando un niño a que lo alegres con tu canto.
AMABEM
“Bosquejo de palabras Desobligantes, para la hermana muerte”
“como sé que no me vas a encontrar, te lo dejo por escrito… no sé con quien, solo espero que sea alguien a quien ame y que de veras me haya podido amar”
“ Y es así como nunca te veré ¡Oh muerte! pasar sobre mí, nunca podré ser tu amigo, pues mientras viva yo, llegar tu no habrás podido y cuando decididamente lo intentes y arribes con la presencia negra de tu manto, ya yo me habré marchado de aquí y no estaré yo cerca para saludarte, como bien no lo mereces, me hallaré en la lontananza de mi viaje, lejos del alcance de tus garras, ya habré volado con alas de azulejo y me habré encamado en los brazos de Dios; eterno nido, me hallaré abrazado al amor de los amores y cuando vea pasar volando a la tomineja dueña de mi alma, avecilla que persigue dulces flores y sueños felices, me lanzaré tras ella con vuelo inocente, decidido y pueril y la seguiré presuroso volando en torno al manto del supremo arquitecto, jugando escondidillas, disfrutando de mi amada sus presencias, llorando sus ausencias, hasta alcanzarla y poder abrasarla eternamente, delante del Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, como la abracé cuando estuve aquí en este mundo.
Y tú muerte ya vencida, no harás presa nunca de los sueños, de la vida y del amor, pues cuando el hijo del carpintero se acostó en la cruz, selló con la más sublime estampa la victoria del amor, la vida, los sueños, la victoria de todos aquellos que sin temores se han entregado al difícil arte de amar al otro, queriendo lo mismo y no queriendo lo mismo, como bien acuñó Salustio.”
Manuel azulejo.
Y.
Y, Te vi aparecer allí en esa calle, al coincidir conmigo sin cita previa, sin previo aviso.
Tu caminar venía escribiendo poesía en el viento y tus ojos despedían la luz que le falta al sol para ser más brillante.
Me acerqué y coseché la miel de tus labios, esa miel dulce que disfrutaré hasta siempre sin pensar en un último sorbo.
Y creí, no que fueses perfecta sino creí en la perfección de una mujer perfectible a la cual Dios bendijo con demasiada perfección para mí.
Dios te de la sabiduría para hallar tu camino y la fuerza para que una vez hallado sepas seguirlo y correrlo sin desmayos y con fidelidad hasta el final.
Azulejo.
UNA BANDADA RUIDOSA DE AZULEJOS
“Ciertas locuras que puede hacer el amor”
¿Y como no reconocer este hermoso detalle como una fina caricia, caricia jamás dada y en una forma hasta ahora no inventada?...
La tomineja, amante no de las multitudes, novia si de la reflexión y el silencio… viejo sabio constructor de poesías antológicas, versos y tesis laureadas de esfuerzo… ella, tomineja perfecta y detallista; tuvo a bien pisotear su temor para verse viajera en orate y extraño vuelo con su azulejo a un infrecuente lugar… Multitud de aves azules veía ella cercanas, otras rojas a la distancia.
Y he allí a los dos en aquella esfera donde el sudor y la competencia agitan la emoción y aceleran el sereno palpitar del corazón… la tomineja para quedar a la altura permitió que su azulejo la vistiera de azul plumaje y así entre el ruido del disimulo fue ella una mas entre tantas aves, sin olvidar y sin dejar su divina y hermosa esencia de ave buscadora de flores.
La suerte estaba echada y ella allí junto a su azulejo escuchaba cantos ensordecedores de otros azulejos y el suyo; todos, descontrolados por la euforia… temblaba y también disfrutaba de todo aquello que aparecía imponente a sus sentidos, colores y mil voces que ahogaban los cantos de otras rojizas aves que por allí volaban y se oponían al sueño de la tarde azul.
En cada alegre momento y 4 vientos favorables, ella le obsequiaba besos dulces y perfumados… sabor y aroma de las flores que feliz cosecha… también su abrazo de plumitas, cuando dos tormentas helaron el canto azul.
La emoción cesó y la bandada de azulejos puso sello a la noche que iniciaba pintada de azul y ella allí en medio de la multitud que se alejaba, disfrutaba viendo gozar al ave a quien le roba suspiros.
El azulejo se elevo hasta el cielo y con nubes de colores escribió:
“Gracias amada por estar aquí conmigo, por existir justo aquí y ahora”.
Y de nuevo, volvieron juntos volando al nido del que horas antes habían partido, entre risas y comentarios; el corazón cargado de más amor y emociones por contar… palabras que se irán volando al compás del viento, recuerdos que permanecerán grabados sobre piedra en la mente y el corazón.
EL AZULEJO QUE AMA A
Tu Cariño.
Y es Ángela Maria tu cariño, bálsamo fragante y suave que está sanando rápidamente las heridas de mi corazón… es el ayudante súbito y despierto que prepara convencido el equipaje necesario, para embarcarme contigo en el sublime y tierno viaje del amor.
¿Amor?
Y sentado esperaba el auxilio copioso de la musa que me asiste en las horas que paso abrazado a la soledad, amiga y cómplice de los versos míos, versos que al fluir por el cause de mi pluma, se vuelven tuyos.
Ésta vez la musa arribó, ya que en otro tiempo estrellaba su faz contra duras paredes de frío claustro, sin lograr cumplir su bohemia misión; embriagarme con la miel de su inspiración.
El remedo de poeta dormía y desperté y en tanto, la sorprendí robándose mi insensibilidad romántica, susurrando a mi oído voces de terciopelo y conmoviendo mi corazón de autor, hagiógrafo y coplero; Bohemio todo; con las dulces palabras que por no conocerte a ti, tampoco conocía.
Amor… imposible definirlo, imposible limitarlo.
No podría nunca definirlo un hombre, sería tal como aventurarse a definir la profundidad y belleza del corazón mismo de Dios.
Cómo difícil es definirlo, sólo de sus rasgos aquí te pude hablar.
Amor y amar… equivalente a decir estar rendido en sus brazos, es creer que esa persona a quien se aferran tus sueños… es la criatura más hermosa, bella e inefable sobre la cual jamás se posó la luz de tus ojos, que es sencillamente, la única sobre las otras criaturas.
Es cuando al ver su rostro te lanzas a pensar, si así de hermosa es la criatura, cuánto más lo será el creador que la ha hecho.
Es cuando caminando por un parque recoges cuidadosamente las semillas de un árbol que a ti te parece el más colorido florero para dárselo con un trozo de tu corazón a esa persona.
Es cuando te permites liberar las compuertas de tu corazón para dejar correr con todo su poder y grandeza… raudales de poesía y verso que antes no te habías atrevido a dejar fluir, por miedo a ser arrastrado y no encontrar fuerzas para sostenerte… raudales que sin duda se hallaban allí apozados en espera de su libertad.
Amar es cuando has visto todo el día la luz de sus ojos, la paz de su rostro y la armonía de su cuerpo y a tan solo 1 minuto de distancia en su partida ya le extrañas.
Amar es cuando vas de cacería de versos, canciones y tiernas cosas mil… especiales, para dedicárselas mientras con ellas le adornas.
Amar es buscar en ti y en esa persona el cielo, es tener en sus brazos una primicia esperanzadora del paraíso perdido, al que esperas volar algún día abrazado al aroma de esa persona y poder permanecer allí juntos con las almas desnudas fundidos en la fuerza de un beso por toda la eternidad.
El Azulejo
Denodado y contumaz
Y pude verle tan solo, pasar junto a la vera de mi sombra, adivinábanse de él apenas rasgos de su pobre ser… se disponía caprichoso a perderse entre el humo rojizo que así se veía por la luz que emanaba del interior del sitio y que se estrellaba con las siluetas féminas de aquellas perdidas, que sin ver otra oportunidad para flotar en la existencia vital, solo entregan la embriagante miel de su cuerpo a los transeúntes que las buscan, a cambio de remedos de remuneración.
El corazón de este pseudo-hombre pareció gritar en la penumbra, la verdad que se negaba a escuchar y que sin ser lo desgarraba por dentro, haciéndole sentir un despojo de la condición humana:
“Me considero tan poco hombre que no me siento capaz de enamorar a una mujer y así recibir de ella sus caricias por amor y no por vil metal de ese que llena las bóvedas de los bancos y las arcas de muchos que creyéndose pudientes, son sin saberlo mas miserables, que muchos que al menos se poseen a sí mismos y no han dejado que las cosas se conviertan en jerarcas de sus almas.”
Azulejo.
Tanto tiempo que no te oía cantar… tenía miedo de no escuchar una vez más tu voz.
Si tú supieras lo feliz que haces a mi pobre corazón con la riqueza de tu canto, amor...
Canta, tomineja cantarina, canta para escucharte.
Que las penas no ahoguen tu voz, ni los torrentes de lágrimas apaguen la llama de tu canto.
Que mi amor atento está para escuchar la dulce melodía, atrayente de tu voz que veloz viaja por los aires y hace eco en la inmensidad de tu llano.
Tu voz que se confunde con el canto de las garzas, de las chenchenas y de los carraos, conformando la melodía natural de un morichal llanero iluminado por el rojizo sol de la tarde.
“Si un día te duermes en mis brazos te prometo no hacerme responsable de los besos y caricias que te de mientras estés dormida”
Y en aquella madrugada de domingo despertaré y besaré tu blanca cabellera, mientras te arrullo al son de las campanas que desde la torre nos llamarán para ir a la casa del Señor, donde juntos, de la mano como aquella primera vez daremos gracias al cielo por la bendición de habernos encontrado y de ser felices… sé que mientras renueve a diario los votos de mi amor por ti, la vida y Dios me ayudarán en este amén que no solo quiero expresar hoy en palabras, sino que quiero hacer vida desde ahora y para siempre..
¿Por qué te escribo?
Porque amo escribo, porque te amo, te escribo.
Para escribir, tan solo necesito, mi pluma y mi papel, la tienta con que Dios ennegreció tus ojos y la musa sonriente de tu presencia que volando hasta mí me inspira para plasmar las bellezas de que has llenado mi corazón.
Si voy a la montaña, a la playa, al desierto o a la selva citadina y ruidosa, si lo hago de tu mano habrá raudales de poesía y afluentes de cristalino arte escrito, hasta que cese el latir de mi corazón y el fluir de roja sangre por el torrente de mi frágil ser.
fin del cuento
Fragmento
Y el niño ya viejo, terminó de escribir su cuento, el cual de infante no pudo terminar y que ahora lo hizo motivado por una musa principesca que descendió como un ángel del olimpo del arte, para guiar su mano al escribir y su torpe corazón al amar… Alejo el azulejo. Azulejo.
No tienes que sentirte inferior a los demás cuando sabes que las mismas manos que te hicieron a ti, son las mismas que los hicieron a ellos.
Sin preguntas, ni porqués
“De mi alma para la tuya”
Aquí contigo yo estoy
Sabiendo o sin saber,
Pretendo seguirlo siempre,
Sin preguntas ni porqués.
Que te amo, tú lo sabes,
Que te amaré yo lo sé,
Y que juntos hasta viejos,
Los dos sabemos tal vez
Singular es tu belleza
Para adorarte hasta el fin
Gracias por tu existencia
Justo ahora justo aquí
Ya se levantan las sombras
Oscuras sobre el amor
Lucharemos de la mano
El triunfo lo dará Dios
Mi amor te acompaña siempre
Es diminuto y lo sé
El azulejo es pequeño
En mi vuelo te llevaré
La tomineja es hermosa
Y el azulejo la ama
Y la amará para siempre
Es la dueña de su alma
Dos pajaritos pequeños
Aprendiendo el arte de amar
Bajo el amparo de Cristo
Y un Auxilio maternal.
Surcando cielos llaneros
Entrelazadas sus almas
Sobre montañas agrestes
Van las plumas de sus alas
Dejadlos volar tranquilos
Oh mundo cruel, sin razones
Son pequeñas avecillas
Juntaron sus corazones
Por ventura me perdones
De aquello malo que hiciera
Por lo que te hago y te haga
Mil perdones se te imploran
Necesitas tiempo mi amada
Te entrego todo el que quieras
Dios me enseñara a esperar
Mientras feliz tú lo seas
Tomineja no lo dudes
Es mi cariño sincero
Preso y libre entre tus alas
Yace el pequeño azulejo
Es mi pacto en la mañana,
El amarte mas que ayer,
Aquí me encuentro contigo,
Sin preguntas ni porqués
Azulejo
Morichal.
Y las garzas de mis besos blancos se posarán en el fino morichal de tu cintura y seremos juntos un paisaje llanero sobrepuesto en el bastidor de tu alma, enmarcado con el perfume de mis sueños… fina pieza de arte que habrá de decorar el templo de nuestro hogar. Azulejo.
MIS MAS GRANDES PODERES.
De mi alma para la tuya.
Ángela, Mi ángel, mi todo, mi otro yo:
Y aquí estoy, Angelita de mi vida... he estado pensando y decidí escribir sobre los poderes más grandes que yo tengo.
En tu mundo y en el mío... !pero este¡... no aquel que juntos hemos decidido construir... diariamente hombres y mujeres se levantan por la sed de ser más poderosos o de llegarlo a ser algún día.
Muchos viven por el poder, pero desgraciadamente muchos también mueren aplastados bajo el peso de ese mismo poder.
Los medios lo comunican, los políticos lo buscan con afán, los pobres lo desean, los ricos lo retienen y con él se pavonean;
Los niños apenas fantasean con él y quisieran tener el que tienen los superhéroes de turno... digo de turno porque los que fueron para los dos los héroes de infancia, no serán los mismos de los adolescentes de hoy, no serán los de nuestro Juanjo y no serán los de los hijos que vengan en el futuro... me entiendes, ¿¿¿verdad???... pero lo de los superhéroes, no lo de los hijos.
PODER... Que tentador y que embriagante... mágico como para hechizar a tantos, tantas guerras por él, tantas lagrimas y tantas falsas sonrisas.
Y aquí estoy golpeado por el sol de la mañana, con pasos cansados y rostro satisfecho por el trabajo del día y lo único que quiero ahora es hablarte de mi poder... de mis poderes.
Elaboro para ti, privado de la tinta y el papiro en el que te quise escribir... reemplazados estos por una novedosa maquina, pero que igual me permite plasmar esto que hoy quería decirte... la lista de mis poderes:
Mis poderes más grandes son...
Poder despertar cada mañana y renovar mi compromiso de amarte fielmente hasta el final.
Poder abrir mi ventana y respirar un matutino aire que en pocos minutos te traerá hasta mí.
Poder ver tu figura venir caminando entre la gente; humanos que con sentido o sin él vienen y van por la vida...
Poder sonreír al verte ahí de pie, hermosa, llegando a mi; descendida de la nube donde moras, donde Dios te consiente y donde te creó perfecta, para traerte a mi vida como la mayor bendición que nunca merecí y de la cual considérome indigno recibir.
Poder caminar para abrir la puerta de mi humilde morada y recibirte, con el respeto que tiene quien recibe a una Reina y la alegría del niño cuando le das un colorido regalo.
Poder abrazarte y sentir tu delgada y fina silueta abandonándose poco a poco en mis hoscos brazos, mientras siento el calor de tu cuerpo juntarse a mi frío pecho que se calienta con la suave temperatura de tu amor.
Poder besarte y recibir de tus melifluos labios y a gigantes sorbos el torrente de dulce almíbar que alimenta mi espíritu y que nutre mi vida durante el día que amenaza conmigo acabar.
Poder olerte y embriagarme de tu aroma dulce, fragante, mágica y llena del misterio que preso tiene mi corazón en la libertad de amarte con locura
Poder tomar tu morena y pequeñita mano y apretarla entre la mía... burda y sudorosa... entrelazar los dedos y caminar como sueño hacerlo cuando lleguemos tu y yo a viejos... sé lo que me has dicho, pero yo sueño besar la nieve de tus años que haya caído en tus cabellos y con mis temblorosas y lunarejas manos acariciar tu alma, mientras tomamos el sol de los venados en tu llano o mi Rionegro y disfrutamos de la risa de nuestros hijos, de nuestros nietos, en el ocaso de nuestras pensionadas vidas... cuando recordaremos viejos tiempos y en ya sumido en mi demencia... escucharás a tu viejo hablar locuras, citar incorrectamente filósofos, escritores y parábolas sin sentido, sobre semillas y árboles de manzana, que papá Duque nunca gustaron... te lo digo de nuevo. tienes que ser fuerte y vivir para que me acompañes a este lugar de arrugas y sonrisas felices.
Poder trabajar, iluminado por la única luz que necesito... tu presencia.
Poder hablarte y motivar un poco las razones que te llenan de vida y que dan color a la cara repleta de sonrisas que me encanta verte.
Poder escuchar... tus palabras, tus silencios.
Poder almorzar contigo y alimentarme de tu sonrisa, de tus palabras, de tu esencia cada vez que el hambre y el medio día conspiran para que pueda salir contigo.
Estos son algunos de mis poderes y sé que son muchos otros los poderes que tengo desde que te conocí.
Poder cantarte, poder escribirte, poder sentir tu piel, poder vivir feliz y verte sonreír... en dos palabras puestas sobre dos fragantes rosas.
Poder amarte… y que sea para siempre.
TE AMO ANGELA MARIA, TOMINEJA ENCANTADORA Y PRECIOSA.
TU AZULEJO
Las alas del azulejo cayeron como lágrimas.
Vacío de un día doloroso
Y así las horas iban pasando, en contra del mismo querer que pasaran.
Y el azulejo “ad portas” del nido esperaba la llegada de su tomineja.
Él la esperaba con una rosa y dos copas del más dulce vino.
El reloj avanzaba en su interminable viaje de segundos, minutos y horas.
La tomineja no llegaba y las alas del azulejo perdían la ilusión y la sabiduría de su vuelo, ese vuelo que aprendió junto a ella.
La rosa se marchitó y el vino se evaporó cuando el sol llegó a la mitad de su viaje, en medio cielo.
Al caer la roja tarde, las nubes ennegrecieron las horas, cayendo del cielo una melancólica y débil lluvia.
Cuando el azulejo escucha por fin la voz de la tomineja lontana, su alma; aquella de quien ella es reina, se alegró en demasía.
La rosa revivió en su color y en su vida; las copas se llenaron al recoger el vino que llovía del cielo que generoso devolvía lo que había tomado.
Las almas de los pajarillos; el y ella, se elevaron aleteando con presurosa ansiedad y al caer la noche los dos se fundieron en un solo abrazo y sus plumas amalgamadas se vieron de un color azul medianoche, de ese color que rodea al cielo cuando hay luna llena. Color hermoso que conmovió a todos y al azulejo que con sus lágrimas llenó las copas y dio vida con estas al color de la rosa mientras caían copiosas sobre ella.
Lo único que pudo trinarle a su amada fue: “amor nunca más te vayas y si lo haces llévame contigo, pues lo que mas deseé fue ayudarte a volar hoy, mientras llevabas el corazón roto y las alas heridas”
Te ama tu azulejo.
APOLOGIA DE LOS SUEÑOS ROTOS
(Fin del cuento)
¿Ya terminaste tu cuento?
Y al ver las grietas de mi corazón, solo pude cerrar los ojos y contemplar la mágica intuición de mi espíritu que salió volando por encima de mi cabeza y supo irse a contemplar en mágica pantalla, la retrospectiva de un niño sentado sobre roca a la salida del lugar donde alguna vez intentaron “educarlo” , el niño lleva una lágrima en su rostro, las semillas de la frustración en una mano y un cuento sin terminar en la otra… ya sin aguantar mi espíritu quiso gritarle para que no llorara más:
“Vuela espíritu indómito… vuela libre y que nada se interponga a tu vuelo, porque rebelde eres y con causa, no busques cruelmente el fundamento de tu ira rebelde, porque es tu libertad… hacia la cual debes volar… volar alto y sin temores, a donde las piedras estúpidas e insensibles lanzadas por hombres y mujeres sin sentido, que no te dan e valor que tienes, no te puedan alcanzar.
Mírate allí ya casi derrotado y sobre roca; los esquemas como jaulas no han sido hechos para ti, las jaulas son ese tipo de armas silenciosas que pretenden encerrar el esplendor de un ave cuya única esencia es volar”
Y regresando de ese éxtasis momentáneo ya de vuelta a lo único real; me di cuenta que el chico había envejecido, pero seguía pequeño y su cuento aún inconcluso, hasta que percibí que lo único que tenía, que tengo y he tenido es un hoy para hacer maravillas y completar aquellas que a mi espíritu le fueron interrumpidas abruptamente como se interrumpe el vuelo de un ave o la vida de un niño en el vientre materno… tengo mi hoy y lo que pueda hacer, fue lo que acaté a decir, mientras el llanto y la voz entrecortada por la rabia trataban de impedir nuevamente mi expresión.
El tiempo que se fue no volverá, salvo para ser recordado en su embriagadora existencia, esa que se fue y ya no podrá dar campo a las alteraciones… tengo mi hoy y lo que pueda hacer. Lo que fue hecho y escrito; hecho y escrito está.
Sacó súbitamente el niño fuerza de su pasado y se dispuso a terminar la tarea que no había querido y que le había sido impuesta por sus maestros: Don destino y Sra vocación.
Y tardándose más de lo que tarda un pintor en plasmar el sonido de una lágrima al caer, fue terminado su cuento… salvo que ahora lo hizo movido por el amor de una musa sonriente y principesca que descendió del olimpo del arte y de las letras para guiar su mano al escribir y su torpe corazón al amar.
No importa el tiempo en que lo inicies, o en que lo sigas… lo verdaderamente importante es que lo termines, Esa fue la frase con que aquel pequeño y libre azulejo firmó la sentencia de fuego, que rezaría para él y para todos: “no existe limite al espíritu, ni barrera sobre la cual las alas pequeñas de un pájaro no puedan querer volar; el problema no es de poder, sino de querer, el poder se va encontrando, cuando te has decidido a querer y sabes que ARS LONGA; VITA BREVIS, el arte es mucho; la vida breve.
Esta es mi lección y testamento para todos aquellos maestros dictadores que por siglos sin fin han obligado al niño y al joven a aprenderse teorías, fórmulas y números, cuando su pasión verdadera son las letras, normas y funciones gramaticales; cuando lo suyo es plasmar en un papel, caro lienzo de por si, con su lápiz, óleo especial del infante pintor, figurillas traviesas, obras maestras a exponer en el museo llamado hogar, sujetas sobre el gran bastidor de la nevera. Dictador que intentas enseñar, buscas tú que el pequeño repita como un ave parlanchina aquello que solo tu sabes y tal vez entiendes y a ese pequeño solo mueve el sueño de irse a lontananza y correr contra el viento para traer a su país dorados palmarés y grandes medallas.
Es mi inyección de vida a aquellos sueños rotos y soñadores muertos, es mi voz elevada en un grito que raya en desespero: “No importa quien trate de romper tu sueño, guárdalo en tu corazón y en ese refugio seguro estará a salvo, hasta cuando puedas ponerte de pie y hacerlo realidad. No renuncies a ti y a tu interior, tu eres el hacedor de tu propio destino y el constructor de sueños que la humanidad y la historia esperan no se queden por mitad, nadie más va a luchar por ti, los otros están luchando su propia lucha por sus sueños y su felicidad.
Y resucitando los dos, aquel niño y yo; ya no lo vi triste, ya no me Vi triste yo tampoco, sino feliz y él también…
Al firmar su obra con la tinta amarga y dulce de sudor y sangre, ese niño sonreía, ese niño era, soy y seré siempre yo. El que ha terminado su cuento y ha escrito en efímeros versos una apología a su frustración y a quienes intentaron frustrarlo… sin poder lograrlo; quien ha intentado en cortas líneas exorcizar el demonio de un recuerdo amargo que lo aquejó por años, el que puede satisfecho levantar en este momento su voz para decir: “porque quise lo hice, me perdoné, los perdoné y estoy en paz.
MANUEL AZULEJO.
Inicia con ilusión, proyectos y pasión, continua con interés, perseverancia y lucha, para que termines con paz, satisfacción y triunfo.
Y he aquí el cuento que me rompieron esa absurda mañana y que terminé años después… después de haber conocido a quien me motivara a terminarlo.
JUAN JOSE TÚ CORAZON DE CRISTAL.
“Solo basta un corazón que quiera transformarlo todo y así una luz de esperanza brillará para toda la humanidad, pues mientras exista un corazón así, el mundo no podrá acabar”
Y Pasó por aquí Natalia disfrazada de viejita, pero que es una niña… con pelo blanco y arrugas de juventud en el rostro y este cuento me contó…
Que hace muchos años… tantos, que al parecer entonces, el arco iris salía a blanco y negro… existió en su pueblo; un pueblo que tantas veces ha cambiado de nombre que ya ni lo recuerda y que para efectos de ubicación llamaremos Villa Amabem… existió allí, un niño que jamás olvidaron.
Juan José… Juan José Tú corazón de Cristal.
Me cuanta ella que era Juan José la alegría de ese pueblo… pues cuando nació vieron que él no era un niño convencional… tenía todo lo que un niño debe tener, cuerpo, familia y sonrisa; pero, que además tenía un corazón diferente… un corazón de cristal.
Cuando Juan José aprendió a caminar… iba por toda la villa y se dieron cuenta que su corazón tenía un efecto particular sobre las cosas malas… estas eran atraídas al corazón del niño, por donde este pasaba.
Si pasaba junto a un triste, la tristeza era arrancada de su ser, cambiada por alegría y almacenada en el corazón hermoso de cristal.
Si pasaba por un río, la basura salía volando, como atraída por un imán y llevada al corazón de cristal que todo lo limpiaba.
Por donde pasara, la enfermedad, la amargura, el llanto, la tristeza, la maldad y el pecado… eran arrancados, reemplazados por virtud y amor y guardados en el corazón cristalino y más sublime que todos.
Con el paso del tiempo, el corazón empezó a ennegrecerse desde afuera hacia el centro y era ya muy poco el espacio limpio que quedaba porque se estaba llenando todo.
Juan José cayó enfermo y aunque siempre sonriente, no volvió a salir… todos se preguntaban donde estaba:
Las voces decían:
-“Se ha ido de viaje”
-“se ha cansado de nosotros”
Hasta que vieron pasar a la madre del fantástico ser:
“oye ¿Dónde esta Juan José?”, le preguntaron.
- “Vive pero muere, porque su corazón ya no puede llevar más sufrimiento y miseria, está durmiendo en la casa mientras un ángel lo cuida y la mano de una madre lo sostiene”.
Entonces el llanto se apoderó del pueblo y corriendo todos fueron hasta la ventana de la alcoba de Juan José…
Desesperados lo llamaban:
“Juan joséeeeee” y él no respondía.
Hasta que uno gritó…
“Llamen a un medico”… otro gritó mas fuerte… “No, llamen un cura”…
Y una niña grande de 3 años llamada mariana, gritó:
“Oremos por él…”
Hubo silencio y todos creyeron sabio esto…
Unos se tomaron de la mano, otros cantaron, otros se postraron, otros meditaban y le enviaban por el cosmos su mejor energía y todo esto se convirtió en un río de agua fresca que se dirigió al corazón del niño.
El río tenía la forma de una mano traspasada por un clavo, que fue hasta su corazón y lo limpió totalmente, dejándolo nuevo para iniciar otra vez su misión.
La villa quedó en silencio y esperando lo que había pasado… Poco a poco como quien acaba de nacer, Juan José se fue incorporando y salió hasta su ventana, donde con una gran sonrisa saludó a todos y lloró al ver que sus corazones, los de los habitantes de la villa, ahora brillaban y eran de cristal, tan hermosos como el suyo, destinados cada uno a una misión.
Este niño se llama Juan José tú corazón de cristal… Hoy en día es un sabio y todos van a ponerse junto a él para ser limpios…
El bosque lo ha escuchado decir: “No soy yo quien lo hace es que dentro de mi vive… el amor”.
Pensarás en la palabra tú que acompaña al sonoro nombre de Juan José… ese no es uno de sus nombres, tampoco su apellido… es que Juan José eres también tú y es tu corazón de cristal… lleva la mano al pecho y ahí lo sentirás latir…
MANUEL AZULEJO.
Te amo muy a pesar mío.
ESTA TARDE HABLE CON DIOS
“Y… no quiero ver mis plumas de azulejo convertidas en puñales que puedan herirte… y si ya lo han hecho, nuevamente, aunque no quieras oírlo perdón te pido… atento está mi oído, para ser despabilado por la calidez de tus palabras, un corazón abierto para actuar en sintonía con el amor… y mis pies preparados que seguirán el camino que tenga mas luz”
Clamando a Dios le pedía…
Te cuidara a ti y a tu vida.
Clamando a Dios le pedía…
Guardara a tu hijo feliz, para que robe corazones mientras sonría.
Clamando a Dios le pedía…
Te hiciera feliz… conmigo o sin mí, solo eso le pedía.
Clamando a Dios le pedía…
Sanara tu cuerpo, tu alma, tus heridas.
Clamando a Dios le pedía…
Para ti rosas, mariposas, tominejas y alegría.
Clamando a Dios le pedía…
Haya quien seque tus lágrimas cuando blanquee tu pelo y palidezca tu vida.
Clamando a Dios le pedía…
Pudieras cerrar mis ojos en el final de mis días.
Clamando a Dios le pedía…
Y lo hacía de rodillas… se cumpliera su voluntad, no lo que yo le pedía.
Clamando a Dios le pedía…
No te desampare nunca, ni de noche ni de día… a ti a Juanjo, a tu familia… los cubra siempre el auxilio de María.
Clamando a Dios le pedía…
Que seas feliz conmigo o sin mí, pero sobre todo que tu corazón, tu alma y tu rostro sonrían.
Clamando a Dios daba gracias, pedía perdón y por ti, por lo que amas y por mí… sollozando lágrimas de vergüenza… solamente… le pedía.
Tomineja de mi corazón… no te escribí para que me ames… no te escribí para que me perdones, ni para que me odies… solamente te escribí porque no podía aguantar más a mi corazón insistiendo que lo hiciera, para que con una de tus hermosas sonrisas y un abrazo excedido en tu fuerza, sea redimido de la vergüenza que ahora siente, al haber borrado hoy el brillo de tu sonrisa…
TE AMO MUY A PESAR MIO…. TU AZULEJO…
DECIR TE AMO.
Algunos piensan que no deben decir TE AMO porque solo se puede amar con veracidad a aquella persona con la que se han vivido una infinidad de cosas.
Piensan que no puede haber amor en tan poco tiempo y que TE AMO es una afirmación que sólo ha de decirse después de muchas experiencias.
Tal vez se limitan sólo a un TE QUIERO, que para ellos es como un grado inicial del amor y sin pensar en lo materialista del asunto dicen: Te quiero.
Cómo se quiere una manzana o se quiere descansar.
Y esto no es tan así, es claro y muy sabido que hay amores de amores, amores de los grandes y de los chicos… incluso amores que se entregan en una cruz. Todo es amor y aún cuando empezara solo a nacer habría de llamársele en todos los casos por su nombre propio… Amor y solo amor.
Resonará en los peñascos de nuestra alma y será esta la enseñanza cierta y no vana que acaece hoy sobre nuestro espíritu,
Que todo es amor y que él es semilla y a la vez el más enorme árbol del bosque, sin importar su tamaño siempre se llamará amor.
Pues el niño siendo el más pequeño de la casa ya lleva el apellido y la sangre del más grande y robusto de la familia… si es pequeño es Jaramillo y no por esto se apellida de otra manera, si es pequeño se llama amor y no por esto se le llama de otra manera… así apenas haya nacido.
Por eso no te quiero.
TE AMO.
¿Cuánto? No lo sé, pero te amo hoy más que ayer y menos que mañana. MANUEL AZULEJO
ALMUERZO PASADO POR AGUA.
“El inmenso poder de una hoja.”
Y aquella mañana el torpe pavo real, empotrado en su pedestal, vociferó cosas sin sentido, zahiriendo el corazón de la tomineja, que triste y presurosa voló lejos de la prepotencia del insensato orgulloso.
Al tiempo de merendar hallábase ella sumida en afanoso remolino de ennegrecida estampa, amotorado de tristeza y motivos, en compañía de su azulejo, que le donaba sus suspiros, miradas y caricias.
Se piantó sobre la rama del almuerzo una plañidera, negra y espesa nube, que quédamente empezó a llorar las lagrimas que yacían retenidas en su ser, toda la selva se mojó y el azulejo oyendo divina voz, voló presuroso al bosque para hallar una hoja con la cual cubrirle y evitar así se mojará su amada… ella quería reclamar, pero al verlo volver con la hoja para cubrirla, su corazón no pudo disimular una sonrisa y el desarmarse de su alma… la alegría tornó como regresa al viajero a la casa de donde nunca debió marcharse.
- “Por ahora solo me importaba que no te mojaras” dijo el azulejo, al contrastar su sonrisa con la de ella… momento hermoso.
Luego vino el frío con su helada presencia, que penetraba las tornasoladas y hermosas plumas del delgado cuerpo de la tomineja buscadora de flores y el pobre pajarillo azul, no acató más que poner un trocito de granizo en el pico de su amada y con alegría notó al pasar los segundos que el calor volvía a las alas de su princesa y los dos continuaban el vuelo por un día gris que al final ya tenía colores, pues los dos habían decidido pintarlo de sonrisas, motivos y poemas para seguir adelante.
Azulejo.
9 DE ABRIL 2007
DOS MESES, DOS PAJARITOS, DOS CORAZONES.
“
…Preparados…
Y en el tiempo… tu allá distante y yo allí perdido, ahora juntos aquí… abrazaditos, caminando juntos, los dos.
Creados en eterno suspiro divino, preparados para amar.
Gestados en humilde entraña, preparados para amar.
Educados por buenos padres, preparados para amar.
Venidos de pujantes pueblos, preparados para amar.
Defensores de grandes ideales, preparados para amar.
Habiendo seguido nobles ideales, preparados para amar.
Rasguñados por flechas no certeras, preparados para amar.
Venidos de menos a más, preparados para amar.
Forjados de lucha, sudor y llanto, preparados para amar.
Firmeza de carácter, confianza en la supremacía omnipotente, preparados para amar.
Protegidos pajarillos en el auxilio de la divina pastora, preparados para amar.
Preparados para amar, para llorar y reír.
Para construir y para volver a soñar, dispuestos a la nueva oportunidad.
Preparados para seguir aprendiendo a enfrentar lo que venga, sean soles, vientos o tormentas; juntos para soñar nuevas inmensidades, juntos para marcar, ritmos de nuevo amor.
Corazones abiertos, esperántes, ilusionados.
En esta nueva alborada y clarear del amor, sinónimo amanecer de tu llano, dulce amada.
Una es la voz, una la consigna: “Amar plenamente para ser felices plenamente, justo aquí y ahora, sin preguntas ni porqués”
Una vez mas, gracias por los felices momentos, todos; por los duros y amargos, tan difíciles de tragar. Perdón y antelada gratitud por los que sé que vendrán.
BEBITA PRECIOSA, FELIZ ANIVERSARIO CHIQUITO. GRACIAS AMOR POR ESTOS DOS MESES… SOLO GRACIAS.
…TU AZULEJO FEO…
GRACIAS Y SOLO GRACIAS.
“Sonidos de agradecimiento, silencios de gratitud”
Hoy cuando me ponía mi anillo renovaba mi promesa y te daba gracias... por muchas, muchas cosas excelsas que he recibido en mi vida de ti.
Gracias por tus suaves caricias y por tus dulces besos... son flores halladas por ti en tu vuelo de tomineja.
Gracias, Por la fuerza de tus abrazos, de tus palabras y de tu amor... son la fuerza de un río... como tu Ariari.
Gracias, Por los momentos mágicos que he vivido junto a ti y gracias por los que voy a vivir adelante en el tiempo contigo... Son y contienen la fantasía de un cuento de los Grimm o de Pombo, vitalizado con el colorido de las fabulas de Esopo y Samaniego.
Gracias por el surcar de valles hacia la llanura... que contienen la ilusión de los viajes de Colón a América o de Amstrong a la luna.
Gracias por permitirme conocer y compartir con Juan José... trocito tuyo, de la vida y de Dios... venido del cielo y tallado caprichosamente por Él, henchido por su mano de celestial escultor, perfecto artista y dotado a plenitud este niño encantador de la capacidad de enamorar al mundo y robarse el corazón de cuantos le conocemos.
Gracias por el roce de tu suave piel... es el deslizarse del terciopelo sobre mí, caricia del viento.
Gracias por dejar que respire tu aliento mientras duermes... es la fragancia de una rosa azul, mi flor favorita.
Gracias por la luz de tus ojos... faros que alumbran la barquilla de mi corazón en el navegar del amor.
Gracias por tu sonrisa... llave que abre la puerta de la mía y el mejor pago que puedes dar a cualquier cosa que por ti emprenda.
Gracias por ser tú y no tener miedo de mostrarte como eres... eso es lo que me ha enamorado, porque te muestras como un libro abierto... esa es precisamente mi nueva definición de sinceridad.
Gracias por todo y por ti.
Gracias por lo que haces y dejas de hacer.
Gracias por tus palabras y no palabras... son la sinfonía perfecta y armónica tejida de sonidos y silencios.
Gracias por tu buena compañía...
Compañía no es que hables tan solo...
Compañía es que camines junto a mí, mientras sostienes una rosa.
Compañía son tus besos y miradas.
Compañía son las caricias.
Compañía es que confíes en mí como para dormir en mis brazos.
Compañía es que llenes con tu presencia el vacío y la ausencia que deja la belleza, el amor y la ternura cuando se han ido.
Por todo eso y mucho más tendría y tengo que decirte hoy gracias… como un deber moral con el amor, la caricia, el beso, el cantar y la poesía escrita con plumas de aves (ya sabrás cuales), con tinta de sangre.
Dios Bendiga tu vida, tu corazón y tus sueños.
Dios bendiga a tu familia, bendiga a Juanjo y te bendiga a ti.
Recuerda que habrá siempre un pajarillo azul que suspira por ti.
Un besito de tu azulejo feo.
Te amo. Muy a pesar mío.
EL AZULEJO
FLOR DE CANAGUARO.
Y nació lejana a mi vida la flor de cunaguaro.
Cuatro lustros y algo mas necesitaron correr sobre la tácita línea del tiempo para poder hallarla como siempre y donde nunca la soñé… circunstancias, historias y pinceladas de vida, transcurrieron para ella y para mi, ella en su sitio, yo en el mío.
Tuvo a bien Dios juntar los caminos, trayéndonos cerca y permitiendo que fuéramos unidos por el recamado lazo del amor.
Es mi flor un ave candorosa, es ave y es flor, inquieta, veloz… que persiguiendo y buscando, va a las otras flores, las flores de la vida, de la alegría, del sosiego, de la paz y aunque malvados jardineros, hayan decidido arrebatarle insensibles sus merecidas flores… acaecido nuestro encuentro he querido hacer un pacto con la vida y juventud de su corazón, para llevarle cada mañana hasta la ventana de su alma y en cada momento… exquisitas flores de sonrisas y caricias consentidas que le hagan su espíritu sonreír.
Necesario fue que creciera ella en la llanura, como lo fue que yo, surcara altas montañas, necesario que los dos corriéramos bajo el manto azul del cielo, de la morena Colombia de tricolor bandera.
Aunque muchos floreros hice, una flor siempre me faltó, un color nunca hallé, era la flor de cunaguaro, misteriosa, especial y hermosa, que al llegar, mi vida transformó… dos momentos, antes de ella y después de ella, para bien y para mal… con ella soy todo y sin ella soy nada, nada de todo y todo de nada… en lo bueno, en lo malo.
Como en ciertos días amanece radiante la mañana y tan solo unos minutos después un manto negro colorea el cielo y la lluvia negra cae sin piedad… empezaron a venirse encima los días duros… donde ella sentía la asfixia, que le provoqué por mi miedo, por mi inseguridad, por mi querer verla a toda hora feliz a mi lado, sin haberme dado cuenta en mi ser de tonto, que cada momento que pasaba con ella, la cansaba más y más, hasta el punto de querer marcharse para siempre.
Aunque mi corazón caprichoso seguía preguntando si acaso era ella la única mujer sobre la faz de la tierra que era capaz de aburrirse de que la persona que la ama, viera solo por ella y buscara en medio de las horas llenar el desesperante golpear del segundero con caricias y detalles, canciones…
Me pareció escuchar la voz de un fantasma en mi que me dijo: “no lo dudes, tu tomineja es única, nunca intentes amarla como amarías a otra mujer, porque ella no es otra más, ella simplemente es y es su esencia el auténticamente ser”.
Esta lección me enseñaría que más difícil me sería amarla, porque cada día aprendería algo nuevo, pero a su vez esto haría menos tedioso, acostumbrado y aburrido el arte de amarla a ella.
Decía en el estadio y me lo dije para mi:
“tengo aguante” y “pongo güevos”, por eso aún estoy aquí, intentando luchar, intentando cambiar, por mí, por ella… por los dos.
A pesar de lo que no entiendo, a pesar de lo que me duela, a pesar de la lluvia, a pesar del mismo silencio… a quien he invitado a ser mi compañero y complice de viaje, para evitar herirla al hablar o decir tantas cosas que le molestan…
Que seas tu silencio auxiliandome, cuando quiera tontamente trinar, que sea capaz de hacer como la reina del silencio y: “guardarlo todo en el corazón”, para luego estallar a kilómetros de su presencia.
Debo ser yo mismo y tú me dices como hablar.
Debo ser yo mismo y tu me indicas donde ir o no ir.
Debo ser yo mismo y tu me dices como moverme y como no.
Debo ser yo mismo y tú me dices si ir contigo o no ir.
Maldigo los momentos, en que estulto no te leo, ni leo las evidentes señales que me haces, tu quieres blanco y yo quiero negro, tu quieres lluvia, yo quiero sol, yo quiero ir y tu que mejor me quede…no entiendo y frunces el ceño y tienes razón de nuevo el tonto: yo.
Maldigo esos momentos, pero también los bendigo, porque allí se han gestado los momentos de dialogo mas hermosos, de donde hemos sacado las mas grandes conclusiones sobre nuestro amor.
He comprado una toallita blanca que cargo ahora conmigo y que pienso tirar mil veces con tal que no se acabe lo nuestro.
Llámame debil, resignado, servil o simplemente cree que te amo. Tu decides como mirarme.
Me preguntan por ti mis ojos, me preguntan por ti mis manos, me pregunta por ti mi cuerpo. Cada palmo y cada célula de mi por ti me preguntan y no puedo responderles porque me parece que lo que les diga, mentiroso resultará, si les digo que te fuiste, yo se que estas aquí.
Si les digo que estás aquí en seguida me gritarán preguntando como un niño emocionado:
¿Dónde, dónde?.

